Soledad, qué pórtico de emociones se esconde tras esta palabra, para algunos temida, para otros soñada.
Soledad, temeraria a ciertas edades, para ciertos momentos, para ciertas personas.
Soledad, de aprendizaje para otros, donde el encuentro con ella cara a cara, sirve para el renacimiento interior, como el del ave fénix.
Soledad, para el conocimiento de muchas emociones desconocidas, que con el trasiego de el día a día, pasan desapercibidas, inadvertidas, creando desconciertos en el interior de muchos...
Soledad, que también reside en la libertad de pensamiento y de sentimiento, en ella también se funde la serenidad.
Soledad, que nos hace aprender a aceptar lo que nos depare la divinidad.
Soledad, que ni en los ejercicios de la escuela...ni en las enseñanzas...
Soledad.. es NECESARIA su práctica.

